lunes, 29 de diciembre de 2008

COMIENZO Y DEDICATORIA



Hoy comienza para mí una aventura que se me presenta maravillosa; un camino por mí inexplorado todavía, así que lo empiezo con toda la ilusión, pasión y alegría con la que degustamos, de niños, nuestro primer trozo de chocolate.

Mi madre me trajo a este mundo uno de los Primeros Uno de Mayo que se pudieron celebrar en paz después de la dictadura, concretamente en el año 77; cuando aún bufaban los detractores de la Democracia, una roja tuvo la desfachatez de parir a una niña en semejante fecha, la cual cogió, desde el principio, cualquier tipo de objeto con la izquierda, dejando a partir de ese momento la manita derecha para casi nada.

Mi abuelo materno reía pensando en lo bien que se estaba nutriendo la franja roja de nuestra bandera, mientras me enseñaba a alzar el puño al son de “La Internacional”. Ahora, donde quiera que esté, sonreirá porque su nieta es socialista, progresista y optimista, como su madre, y ha decidido compartir ideas e ideales, algo ajeno a él que vivió en horror de la guerra y el miedo hasta de respirar durante cuarenta años.

Lo que escriba aquí, los sueños, las utopías, las reflexiones, en definitiva, todo lo que comparta con vosotros, compañeros, irá por mi abuelo Pepe y mi madre Pili. Ellos fueron quienes me enseñaron la importancia de poder pensar, hablar y actuar en consecuencia, con sin temor y en Libertad. Me dijeron que la democracia es lo más grande que podía pasarle a nuestro país y que nos correspondía a nosotros, los jóvenes, recordar lo que no queríamos que volviese a ocurrir para poder seguir alimentando, amando y protegiendo la Democracia. Me inculcaron que lo que más engrandece al hombre es luchar por y para que cada día nos sintamos todos más libres, más y mejor amparados, más iguales y más humanos.

¡¡ POR MI ABUELO Y POR TODOS AQUELLOS QUE LUCHARON, LUCHAN Y LUCHARÁN, EN CUALQUIER PARTE DEL MUNDO, POR EL VERDADERO SIGNIFICADO DE LA LIBERTAD, LA IGUALDAD Y LA FRATERNIDAD!!