jueves, 25 de junio de 2009

Siento vuestro dolor


Quisiera rendir homenaje, desde mi pequeño espacio, a todos los que cayeron en las manos irracionales y asesinas de ETA, sirviendo en la lucha antiterrorista y a los que lo han hecho y los que están en activo buscando la paz.
Muchos han sido los enterrados y muchos los que dicen que era su trabajo, ¡NO!; los miembros de las Fuerzas de Seguridad trabajan por mantener nuestro ESTADO DE DERECHO Y POR LOS CIUDADANOS, en definitiva; no es su trabajo morir víctimas de ésos que se llaman libertadores del Pueblo Vasco, ésos que quieren la paz de Euskadi y lo único que están haciendo es instaurar su dictadura a base de dolor, de miedo, de sangre y vergüenza. No es una guerra y tampoco es política, es sangre, es terrorismo y hay quien decide, voluntariamente, dedicar su esfuerzo, su trabajo y hasta su vida para acabar con ellos. Llámense políticos, policías, militares, guardia civil, o la policía autonómica vasca...., TODOS SON PERSONAS.

Ninguna de las muertes que provoca el terrorismo son justificadas, justificables o comprensibles, NINGUNA. Nadie debe morir en cumplimiento de su deber, de su trabajo, por su ideología o simplemente por no pagar el impuesto revolucionario y mucho menos por llevar o intentarlo, al menos, trabajo y prosperidad a Euskadi: LIBERTAD Y PAZ DENTRO DE UN MUNDO IGUALITARIO Y SIN BARRERAS. Todos los que estamos enfrente de ETA y no en su acera, somos las dianas de sus odios, de su necesitad de sembrar el miedo y la dictadura por medio de sus bombas, sus balas y sus amenazas.

Euskadi no es libre, no es igual y no viven en paz y todos los demás tenemos que dar, con nuestra solidaridad y nuestro apoyo, aire para respirar, moral para seguir y valentía para luchar contra ETA. Es muy difícil canalizar la ira que nos embarga cada vez que atacan a la Democracia y a los ciudadanos, con estos actos atroces, como el cometido contra Eduardo Puelles, pero habrá que hacerlo porque ponerlos a la altura del odio contra odio no ayuda a los que quedaron sufriendo a sus muertos; la solidaridad y el cariño sí acompañan, alientan.. por ello quiero mandarlo desde aquí a todos los que están sufriendo un luto violento e incomprensible porque sus familiares o amigos decidieron no seguir alimentando al miedo, decidieron luchar contra el terrorismo.

El miedo, inimaginable y fatal compañero de viaje, máxime cuando eres un crío y estás desarrollando a la persona que serás mañana. Me desconsuela ver el dolor de esas familias, porque me identifico con ellos, soy ellos.
También quiero mandar mis condolencias a la familia, amigos y compañeros de Vicente Ferrer. En nuestro recuerdo quedará siempre.
Fotografía: Enrique Dublán

5 comentarios:

IBE dijo...

Yo me quedo con una columna que he leído esta mañana, hablando de que algún "brote verde" se ve en Euskadi, con respecto a ETA: se han mostrado los funerales en la ETB, en las manifestaciones se han visto banderas españolas sin susceptibilidades, y el rechazo y la condena mostrado por el nuevo lehendakari ha sido total y contundente.

Estos brotes son los importantes y los que hay que hacer crecer, entre todos, para acabar con esta lacra que amenaza nuestra convivencia en PAZ.

Fernando Martínez López dijo...

Tengo en casa más de treinta libros sobre el tema y la he conocido al lado y enfrente,desde dentro (ojo, a su gente) y contra ellos muy directamente. Coincidí con ellos en tiempos de Franco y conocí algunos en Pamplona...
Cuando recuperamos la libertad se amnistió a toda la banda y desde entonces ha sido un largo camino de muertes y abandonos. Luchamos contra ellos en los ochenta casi en solitario. Lincharon a nuestros alcaldes, quemaron nuestras Casas del Pueblo con commpañeros dentro y vimos toda suerte de crímenes a cual más brutal y sádico contra todos los que no participaban de sus ideas. Fundamentalmente las fuerzas de seguridad.
Ahora dicen que sólo van a atentar cada seis meses...es una lenta agonía de la barbarie y , repito, abandonos. Hasta los más agresivos acaban saliendose del entorno (después de , claro).
Sólo hay un sector que no ha padecido una baja entre sus miembros: la Iglesia.
Lo has descrito muy bien (se nota que lo has vivido de cerca). Queda poco por decir. Hace cinco años cuando fuimos de candidatos (e hicimos campaña)en las localidades de Alava porque el miedo impedía que los compañeros sin posibilidades de salir se presentasen...comprobamos que el apoyo a ESO cada día es menor y menor...y la gente abandona, abandona...Fíjate que estoy convencido que esta vez , en ese pulso de largo recorrido, va a ganra Patxi Lopez, o sea la libertad y se negociará...la entrega de las armas.
Mejor mañana que equis muertos después.

alegrias dijo...

IBE, no te puedes imaginar, el alivio que sintió mucha gente cuando se quitó la fotografía del etarra en Arrigorriaga.
Parece un acto mínimo pero no fue. Fue darle una bombona de oxígeno a muchos. Dicen que después de M.Blanco se comenzó a dejar de tener miedo en Euskadi, ¡mentira! La gente se solidarizó con la barbaridad que hicieron con él y por eso salió a la calle, después se desinfló el globo y ahora están como estaban. Con la llegada de Patxi hay augurios de cambio, me alegra,porque los vascos no lo merecen, no merecen esta masacre, tanto de personas como de su libertad y sus derechos.
Una mujer maravillosa, de la cual puedo decir que es amiga y muy cercana a mi entorno es de Bilbao y me dijo,en una ocasión, cuando mataron al compañero Carrasco que se sentía tan dolida, tan asqueada y con tantas ganas de irse de su tierra que no sabía qué hacer, qué hacer con tantos sentimientos negativos que inuncaban su corazón cuando unos asesinos se amparaban en aquello de "lo hacemos por vosotros" cada vez que matan, cada vez que desgarran a la sociedad. Esta amiga mía, maravillosa, pacifista y de una paz interior que quita el hipo, me dijo, que sufría enormemente porque a la vez sabía que el miedo anidaba en ella, dando aire a quien quiere que se viva el terror en Euskadi.
Nano: desgraciadamente sí lo he tenido cerca, bastante más de lo que me hubiera gustado. Sabes que soy antimilitarista y todo lo que sea uniformes y armas y demás, no entran en mis sueños y en mis utopías, pero alguien tendrá que estar para intentar impedir que se muera con esta facilidad a manos de estos carroñeros que se alimentan de cadáveres y de miedo.
hombre, sí que es cierto que cada vez tienen menos apoyo, para muestra están los botones, antes en una manifestación iban cientos y ahora van decenas. Pero las bombas siguen pesando igual, desgraciadamente y hay pueblos, particularmente, que son feudos de eta...
No sé como se tuvo que sentir el hombre que habló en los miedos de comunicación, porque fue testigo directo de como explotó la bomba de Eduardo y como el pobre gritaba desde dentro que lo sacaran. ¡Como murió Eduardo, qué agonía! Y los testigos sin poder hacer nada, oyendo sus lamentos y sus gritos..
Patxi nos da esperanza y eso se lo tendré que agredecer hasta la eternidad, porque mucha gente ha ido viendo en sus gestos y en lo que va haciendo, una luz al final del camino. Una luz que cada vez se irá viendo ma´s cerca.
Un abrazo

José María (Chema) Buzarra Cano dijo...

Os prometo que no he querido ver ninguan escena en TV, sobre el tema este. Me repugna que otro ser humano sea tan inhumano.

¡¡Viva la LIBERTAD!! ¡¡Abajo el terror!!

alegrias dijo...

Pues sí, Chema, las imágenes han sido espeluzcantes y he querido no verlas,pero me he obligado a hacerlo. Entiendo que hay cosas que hay que ver para que se graben a fuego: ¡¡¡viva la libertad y abajo el terror!!!.
Un abrazo