sábado, 29 de enero de 2011

Sobre Claveles y Fuego

Los países del Norte de África, el llamado Magreb, son ricos en Petróleo, gas, arena, dictaduras más o menos agresivas, paro, riqueza mal repartida, pero sobre todas las cosas, juventud. Sí, señores, ahí está la clave de todo este conflicto-revolución.

Un 30% de la población tiene entre 15 y 30 años, parados con móvil y más o menos nociones de internet; hartos de no tener trabajo, las ideas y la esperanza prenden como una mecha en esta juventud que no tiene salida y que está harta de las viejas soluciones que han visto toda la vida y que no han cambiado nada en unos países completamente atascados en una deriva conservadora y atemporal.

No hay nada más bonito que una muchedumbre de jóvenes luchando por cambiar la sociedad. Esa y no otra es la fuerza de las ideas, ideas individuales que se han ido uniendo con fuerza, una a una, en la calle, en la desesperación de no tener trabajo, ni esperanza, ni salida, ni sueños, ni futuro.

Sí, ya sé que para los bien pensantes esa es una muestra brutal de las masas que les aterroriza pero deberían pasar la factura de ese tanque a esos gobernantes que no han sabido mejorar la sociedad. Porque con esa factura les mandan la de su incompetencia por no llevar a su país y a sus ciudadanos al lugar que les corresponde en el mundo, por no ofrecerles la posibilidad de una vida digna, un futuro al cual puedan agarrarse, un equilibro que haga que puedan sostenerse en pie como comunidad y como personas.

Luego tenemos “el miedo” al integrismo. Pero, ¿qué es el miedo?, ¿acaso no es la cadena que ponen los malos gobernantes a las sociedades que no saben como dominar sus ilusiones y sus esperanzas? El miedo al integrismo, el miedo al inmigrante, el miedo al rojo, el miedo al judío, el miedo a los atentados, EL MIEDO.

¿No será ese miedo a su propia incompetencia, a no saber solucionar ni dar esperanza? Si no quieren ver más tanques quemados, den libertad y salida a los verdaderos problemas de los ciudadanos. Las dictaduras siempre han de ver la luz, aunque sea promovida por el levantamiento del pueblo.

El miedo, por historia, por costumbre, ha sido el arma mejor utilizada por los dictadores, por los malos gobernantes. Pero también por historia, no por costumbre, pero sí por educación, por cultura, la juventud siempre abre los ojos y busca la salida del túnel, a veces por medio de claveles, otra utilizó las rosas, las margaritas en los fusiles de los soldados americanos que iban a Vietnam... Desgraciadamente, en otras ocasiones, no les queda más remedio que valerse de piedras y tirar de fuego para quemar los tanques que el ejército saca a la calle.

En Túnez los militares decidieron ponerse al lado de los muchachos. Esperamos que en Egipto y en cualquier otra del mundo en que el pueblo reprimido, decida dejar de callar, los uniformados opten por quemar ellos mismos sus tanques.

Todos los que me conocéis, sabéis que soy totalmente contraria al uso de la violencia, pero hay que ponerse en la piel de esas personas que han salido a la calle en la búsqueda de su futuro y se han encontrado con los tanques. ¿Qué se hace ante la represión de los tanques?




Y porque una no siempre va a publicar a gusto de todos, que a veces debo partirme en dos...

1 comentario:

IBE dijo...

Menuda entradita a cuatro manos, ja,ja, así ya se puede...

Bss