lunes, 16 de mayo de 2011

Extrema derecha.

Este fin de semana, el PP catalán nos ha sorprendido (o no tanto a algunos) con las declaraciones de candidadato a la alcaldía de Tortosa, Pau Fernández, en una tertulia radiofónica en la Cadena Ser; el susodicho tuvo a bien decir que muchos inmigrandes llegan a España con enfermedades ya erradicadas en nuestro país y que es necesario ampliar los controles para que ésto no incremente los costes sanitarios.



El candidato a la alcaldía de Barcelona, en la presentación de su programa de salud, ante las preguntas de los periodistas, admitió no conocer en profundidad las palabras de su compañero ni el contexto en el que las dijo, pero declaró: "De la misma forma que cuano visitamos determinados países tenemos que vacunarnos, pues a lo mejor tendremos que mirar otras cosas, respecto a quienes nos visitan. Enfermedades ya erradicadas han reaparecido por los inmigrantes".



Por su parte, la presidenta del PP catalán, la controvertida por su incesante lucha en contra de los inmigrantes (lo siento, pero es mi visión), lanza el mismo mensaje horas después en Salt.


Desde diferentes organizaciones sanitarias han negado que haya ningún estudio médico que verifique estas afirmaciones, ni que sea cierto que las enfermedades que se citan (tuberculosis y sarampión) estén erradicadas en nuestro país. Desde la ONG SOS Racismo, se acusa al PP de no respetar los Derechos Humanos, habiendo perdido el límite en la campaña electoral.



El enlace para comprobar las Enfermedades de Declaración Obligatoria, entre las que se encuentran la tuberculosis respiratoria y el sarampión es el siguiente:
http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&path=/t15/p063&file=inebase&L=0



Pero el fondo de esta cuestión, no son tan solo las palabras dichas, sino a qué se está dispuesto a llegar en una campaña electoral. Aquí vemos que por arañar los votos de los colectivos racistas y xenófobos de la población, se es capaz de llegar al límite de fomentar el miedo, el odio, el descontento, la desigualdad y con todo ello posibles reacciones violentas. ¿Esto es lo que quiere el PP?



Cuando uno cree que está en una Democracia, con una Constitución y representado en el Congreso y en el Senado por personas cabales, uno está tranquilo. Pero cuando uno se sabe representado por personas que son capaces de perder la compostura, la postura y la vergüenza, por llegar al poder, se llega a tener miedo.



Soberbia, uno de los pecados capitales según el catecismo católico y que se supone que el PP se acoge a él, tan proclives a escudarse tras las filas de la jerarquía eclesial y viceversa... ¿Qué es la soberbia? Se caracteriza por ser el primero de los pecados capitales, simbolizando al angel caído (el demonio) que por dejarse llevarse por ella, quiso ser más que dios; es pensar que se está por encima del resto de los humanos y que, por ello, no se tiene medida a la hora de comportarse con los demás, mucho menos a la hora de llegar a las metas establecidas.


Si atendemos a esto, estamos ante unos ángeles caídos, que creyendo estar por encima del bien y del mal, se levantan en contra de toda moral para legitimizar sus ambiciones y obran con sus propias premisas para llegar a ser dioses (ocupar los sillones que tanto anhelan). Para ellos "el fin justifica los medios".



A mí se me cae la cara de vergüenza, primero como persona, por ver como se fomentan sentimientos contrarios a lo que debería hacerse y por procurar que, en una España de gran pluralidad, la sociedad conviva con normalidad. En segundo lugar porque entiendo que estas personas son políticas y además de ser la mano y la voz de un sector de la población, deberían abogar por representar una mayor cordura y, en tercer lugar, me abruma pensar hasta que punto, esa soberbia y esa ambición es capaz de hacerles fomentar un odio, un miedo y una sinrazón tan grandes en contra de otro sector de nuestra sociedad; que serán inmigrantes pero son ciudadanos en nuestro país y por lo tanto la Carta Magna les da ciertos derechos. Les guste o no la Constitución está vigente en este país.



Estas declaraciones no hacen sino sumarse a otras y a otros actos en contra de los inmigrantes en estos últimos tiempos y, a mí, me viene a la memoria un gran soberbio que provocó, con su creencia de ser una raza superior y por entender que todos los de "razas inferiores" eran los causantes del mal del mundo, en particular del de su país y por ello mató y torturó a millones de personas. Hitler.



Así que me llevo las manos a la cabeza ante este proceso terrible que está sufriendo un partido político de mi país, que les está llevando al nazismo ideológico. Me da un miedo atroz a lo que pueden llegar con esta ideología, implántandola en nuestro país. A mí me queda claro, ahora mismo, que el PP es un partido de la extrema derecha.