miércoles, 1 de febrero de 2012

Hoy no va de política

Hay hombres que piensan que una mujer está desesperada por atrapar a un hombre (y actúan en consecuencia) cuando:
1)      Es madre y está soltera (sin atender a que si lo está es posible que sea porque le da la gana). 

2)      Tiene algún tipo de enfermedad o problema añadido. 

3)      Es mayor de 30 años. 

4)      Está pagando facturas e hipotecas ella sola. 

5)      Cuando se muestra simpática y educada con él (aunque sepan los dos que no lo merece; simplemente es cuestión de educación y forma de ser). 

6)      Si aprecia a su madre. 

7)      Si muestra preocupación o interés por sus cosas. 

8)      En el momento en el que opinan que la líbido femenina aumenta según el grosor y disposición de su musculatura y demás rasgos masculinos según los cánones de belleza de Leonardo Da Vinci (los hay que hasta incluso creerán que no existió de verdad y es el título de una película, en fin…); su propia masculinidad;  si existe algún rasgo añadido que entienden que es irresistible para una mujer como por ejemplo los “acentos exóticos”… y puede que para un polvo, una fémina, lo encuentre atractivo pero para estar desesperada por atraparle hace falta más que un culo bien plantado, un cuerpecito bien cuidado y que te susurre al oído a son de tango, zamba,  milonga, bolero… Ni es solo por lógica, cuando una mujer busca compañero, siguiendo nuestro instinto animal, buscamos otro tipo de atributos; me explayaría pero ya se han hecho un montón de documentales sobre esto, ya sabéis: bondades que hacen del hombre un posible candidato para un buen compañero de camino. 

9)      Simplemente por ser mujer. 

10)   Cuando se sienta a pensar y ni él mismo da crédito a poder atraer a una mujer que:

                  *Está sacando un hijo adelante y sola (con enfermedades y/o problemas añadidos); pagando una hipoteca y sus facturas sin ayuda de nadie; en la plenitud de su vida, sabiendo quien es, hacia donde y por dónde se va; que demuestra en cada situación  su EDUCACIÓN, su saber estar, su valía como mujer, madre y persona (los hay que todavía no ven a las mujeres como personas); cuando se muestra generosa y afable con sus amigos/conocidos; cuando es lo suficientemente extrovertida para hablar con él incluso de su familia, de sus amigos… y lo bastante inteligente como para saber que, en pleno siglo XXI, se merece mucho más que un “cromañón” que piensa que una mujer como ella necesita a su lado un hombre para seguir respirando cuando ha demostrado, incluso sin salir de su cama por las mañanas, que es perfectamente capaz de valerse por ella misma y tiene un coraje que más de uno quisiera.

              *¿Desesperada? Puede que inocente, sin más… y triste que se tenga que ver en la tesitura de tener que escribir un artículo de este tipo en Febrero del 2012, sobre un hombre del siglo pasado cuando en este, gracias a: la incorporación de la mujer a la vida en los ámbitos que antes se le estaban vetados, la ley del divorcio… que hacen nos podamos ser independientes y podamos vivir libres, sabemos que somos iguales a los hombres e iguales de capaces que ellos para TODO.
   Menos mal que ya son menos los cazurros…
  He dicho.

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