jueves, 13 de septiembre de 2012

A cuenta de la madre de Garp.


"En este mundo de cochina mentalidad, pensó, eres la esposa de alguien o la puta de alguien; o vas camino de convertirte en una de las dos. Si no encajas en ninguna de ambas categorías, todo el mundo trata de hacerte creer que algo te pasa. Pero, pensó, a mí no me pasa nada", un pequeño fragmento de los pensamientos de Jenny Fields, personaje de "El mundo según Garp" de John Irving. Buen libro.

 Fue escrito a principios de los 70; yo lo leí por primera vez con 16 años; 19 años después de esa primera lectura sigo considerando que a las mujeres se nos sigue viendo igual. No importa lo que hayas hecho en la vida, tu trabajo, tus ideales, tu forma de ser, tu inteligencia, tus aptitudes... Cuando las personas de tu alrededor ven algo que no es considerado normal dentro de tu vida privada, salta la liebre, lo más importante que has hecho en tu vida es heredar una buena o mala genética, el tamaño de tus glándulas mamarias, tu forma de vestir y con quien te acuestas.

El "apaga y vámonos" llega cuando, ya pasado de moda aquello de que los ángeles no tienen sexo, las mujeres del s. XXI tenemos sexualidad pero para que no se hable de nuestra vida privada o íntima (que muchas veces se resume en con quien nos ven o nos dejan de ver) debemos enclaustrarnos en nuestra casa y ser más santas que las que beatas de banco de Iglesia (me río yo de l@s mosquit@s muert@s).
Me ofende esta doble moralidad. Me cabrea que un video privado y "muy íntimo" de una mujer le sea robado y hecho público en las redes sociales (es un delito). Me mosquea muchísimo que solo se conozca a esa mujer por dicho escándalo y no hayamos saltado todas las demás como lobas a machacar al violador de su intimidad, pero sí nos hayamos sumado a la marabunta de cabezas que se vuelven con desdén o indiferencia, pero dando la espalda.

Pese a todo, una buena parte de la ciudadanía, la militancia de base del PSOE e incluso algunas desde la derecha, hemos hecho llegar a una gran mujer, buena socialista y tenaz trabajadora, nuestro apoyo incondicional y nuestro deseo de seguir viéndola trabajar desde su concejalía. Valiente y positiva por haber decidido seguir al pie del cañón y empezar a callar bocas de quien cree que puede pasar por encima de nuestros Derechos más fundamentales y salirse con la suya.

Me alegra muchísimo saber que sigue habiendo gente coherente y empeñada en hacer su trabajo por encima de todos aquellos que pretenden obstaculizar la ardua tarea de conseguir un mundo mejor para todos. Igualdad, señores, es nuestro objetivo. Como ya he escrito en otras ocasiones, "por tus enemigos te reconocerán"; ya se sabe que cuando más incómoda es una persona con más ruin ferocidad se le ataca.

Son capaces de utilizar cualquier medio para dar pan y circo a la ciudadanía y que apartemos los ojos de lo que verdaderamente importa. No tiene España peores cosas que resolver...

Olé, olé y olé por la Sra. Hormigos.